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sábado, noviembre 03, 2007

Istres espacial


En Istres es asunto de todos los días escuchar el lejano andar de los aviones, ya sea por los que transitan desde y hacia su base aérea, como por los que andan de paso hacia el aeropuerto de Marignane.

Lo que nunca me habría imaginado es que esta zona está considerada como alternativa para el aterrizaje de los transbordadores espaciales, ni menos que el despegue del Atlantis estuviera condicionado por la niebla presente en Istres.

lunes, septiembre 24, 2007

Istres, un año después


Fue el 24 de septiembre de 2006, durante una tarde lluviosa de domingo, que François me fue a buscar a la estación de trenes de Istres para llevarme a casa de Diane. Este día marca el inicio de mi periplo en Francia.

Durante 8 meses pude tomar fotos en esta ciudad que amé y odié al mismo tiempo. Con el tiempo sólo quedan buenos recuerdos.

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domingo, septiembre 16, 2007

Un minuto de fama


A propósito de lo que fue mi trabajo como asistente de español en Francia, el miércoles 12 de septiembre apareció una nota de prensa en La Provence, diario del sur del país. Trata sobre el proyecto nacido en el Liceo Jean Cocteau de Miramas, para ejercitar el español a través de foros de internet, asunto en el que participé junto al profesor Patrick Nieto, por lo cual aparezco nombrado... supongo que le da otro nivel que participe alguien de tan lejano país ;-)

Leer la noticia en español

La traducción de la noticia:
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Los hispanohablantes del liceo estudian en línea
Por Michelle Colonna

Profesor de español en el Liceo Cocteau de Miramas, Patrick Nieto lanzó la idea en diciembre pasado, de abrir un foro informático consagrado a la lengua que él enseña. "La experiencia positiva lograda con algunos alumnos voluntarios nos motivó a continuar", explica Patrick Nieto. El sitio "Planeta Español" había nacido. En 6 meses, hasta junio, de una centena de alumnos sensibilizados, unos 20 se conectaban regularmente. "Este año vamos a crecer, y vamos a proponer esta nueva forma de enseñanza a las demás asignaturas". Uno de los objetivos es también ayudar y remotivar a los alumnos con dificultades.

Virginie Bezot, egresada en 2007, ha sido una de las más asiduas, y continúa en la categoría de alumnos antiguos. "Hice progresos enormes. Esto puede parecer paradojal, pero la escritura prepara la parte oral. Al principio tenía la tendencia de traducir desde el francés, pero con el tiempo fui pensando en español". La estudiante obtuvo un 15 en su BAC (el BAC es la PSU francesa, y un 15 es un 6.0 en escala de 1 a 7), y durante sus vacaciones ha continuado las conversaciones con Rodrigo, antiguo asistente que ha retornado a Chile.

Los cuatro profesores del liceo, una profesora jubilada, y Rodrigo, ayudan a los estudiantes a desarrollar un trabajo autónomo fuera de las horas de clases. "Yo dedico al menos una hora diaria al sitio, y mi casilla de correo se ve desbordada", comenta Patrick Nieto. Hasta hoy, el sitio registra 2004 mensajes (566 durante la fase experimental) y 204 miembros inscritos. "Yo filtro para evitar que se vaya a la deriva. Nuestros alumnos son en su mayoría menores, y por cada nueva inscripción, sobre todo cuando provienen del exterior del liceo, busco conocer a estas personas y chequearlas", asegura el profesor. Los internautas deben identificarse para tener acceso al sitio.

Los profesores están muy atentos al uso del lenguaje: "En español, como en francés, ellos utilizan un lenguaje simplificado. Nosotros intervenimos en el foro para corregirles", recalca Irène Meyer. El sitio se alimenta de preguntas de los niveles de Seconde, Prèmiere y Terminal (equivalente a 2º, 3º y 4º Medio chilenos), dispone de un traductor y de un diccionario, como también de una serie de enlaces a medios de prensa escrita, radio y televisión españolas. También en este sitio se mantienen en contacto con un establecimiento educacional de Salamanca, España. "Uno de nuestros objetivos es realizar intercambios con otros liceos de países hispanoparlantes", agrega Patrick Nieto. ¡Y por qué no realizar intercambios a nivel físico! Siendo el único foro en funcionamiento en la región, PLANETA ESPAÑOL ha recibido el apoyo del grupo académico de innovación tecnológica.

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Merci à Virginie pour la nouvelle! :-D



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lunes, agosto 27, 2007

Aix-en-Provence


Es una de las ciudades universitarias más importantes de la región, y destino de estudios de muchos de mis ex-alumnos ya egresados de los liceos de Istres y Miramas.

Dicen las malas lenguas, que también tiene uno de los costos de vida más altos después de París. Caminar por su calle principal del centro, es como hacerlo por alguno de esos "lindos" sectores tipo "bulevar taquillero" de Las Condes o Vitacura... pero con una arquitectura muy diferente.

Ver fotografías de la ciudad



Y si bien no parece ser una situación generalizada, de vez en cuando pueden verse indigentes...

Como duele sostener un balcón... ¿Alguien tiene una aspirina?

Una buena idea para obtener un ingreso extra:

Un gran invento para grandes ciudades: los autitos Smart, capaces de estacionarse incluso de manera perpendicular a la acera, sin causar problemas. Por ahí alguien me dijo que mi mochila es tan grande, que podría llevarme un Smart dentro de ella.

Versión francesa de los martes femeninos... sospecho que son menos picarescos que los chilenos, aunque el sistema de brazaletes parece ser muy práctico:

Aix es una ciudad donde se respira a Paul Cézanne en cada esquina. Su nombre se replica en aceras, cines, museos y toda cosa que el marketing cultural pueda alcanzar. Es de esperar, pues en estos rincones nació, habitó y murió este pintor que provocó un importante giro en la estética pictórica de fines del siglo XIX y comienzos del XX.




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miércoles, junio 20, 2007

École Nationale Supérieure de la Photographie


Al fin… ayer recibí la confirmación: fui aceptado para ser estudiante residente en la Escuela Nacional Superior de Fotografía, con sede en Arles, Francia. Es en la región Provenzal, muy cerca de Istres, donde viví por 8 meses.

Debo presentarme en la Escuela el 1 de octubre a las 9 horas, asunto que podré concretar si me convierto una vez más en Mandrake al mago y hago aparecer los 4.000 euros que necesito para comenzar (matrícula + pasaje + mantención del primer mes).

SE ACEPTAN MECENAS, interesados envíenme un mail :-P


jueves, mayo 24, 2007

Pequeños grandes trenes... y una noche por la ciudad


Bien por la tecnología francesa en sus trenes ultrarrápidos, que sigue expandiendo sus redes de una manera impresionante. De hecho, se trata de ALSTOM, la misma empresa que fabrica los vagones del Metro de Santiago.

El TGV corre sobre grandes líneas para soportar sus grandes velocidades. Por ejemplo, el recorrido entre Paris y Marsella, que en un tren “normal” se desarrolla en algo más de 10 horas, el TGV lo hace fácilmente en 3 horas. Pero está la contraparte: para llegar a “Beverly-Histres”, el ramal demora una hora en andar poco más de 50 kilómetros… y si es que el tren pasa, porque cuando no son las huelgas, son los arreglos técnicos (¿? Yo siempre vi todo igual). Así fue como en varias oportunidades aumenté mi colección de canas al ver frustradas mis intenciones de salir de este pueblo-isla… porque les recuerdo que si no tienes auto en Francia, eres más tercermundista que en Chile.

A pesar de todo, a veces tales fallas ferroviarias se agradecían, pues en un par de ocasiones me hicieron imposible llegar a mis clases más odiosas de Miramas. Nada que hacer ahí, pero al menos fueron tardes de “alivio”.




Además, el horario del último tren entre Marsella e Istres es casi tan temprano como la hora en que se acuestan los franceses: 20:40 hrs. (obviamente, hay una exageración burlona). Y como los vuelos desde Madrid llegan a las 21:00 hrs… es que este escrito está siendo plasmado en mi libreta, a las 3 AM sentado “solo y abandonado” en una banca con vista al Puerto Viejo de Marsella (Como se ve en las fotografías precedentes). No quise gastar en hotel, y aún me quedan 3 horas para tomar el primer tren… si es que no hay “arreglos”.

Aprovecho de desmentir el mito sobre lo peligroso de Marsella. Al menos aquí en pleno centro turístico, parece más tranquilo que barrio de jubilados. Supongo que depende del sector y del momento del día. Aun así, esta gracia nocturna no recomiendo que la haga ningún turista en Santiago de Chile. Pero también… depende del barrio y de las circunstancias. En el centro de Santiago, sería para estar con el culo a dos manos.

Bien… finalmente monto el tren, y tanta espera siempre entrega como regalo un precioso recorrido junto al mar y las playas locales. Es la belleza de este ramal, eso que no entregará nunca el tren más rápido del mundo.






lunes, abril 16, 2007

Miramas… ici… Miramas…


Dos tardes en la semana mis jornadas laborales se desarrollaban en este pueblo, el cual no aparenta interés alguno como destino digno de ser conocido. Es un lugar de paso, un punto de cierta relevancia dentro de la red de transporte regional.

Mi rutina primero se debatía sobre el medio para llegar a Miramas: tomar el bus (la manera más rápida y cercana a mi casa), tomar el tren (más lejos de mi casa, pero donde normalmente me iba sin pagar), o eventualmente ser llevado por Véronique, una profesora de español. Y no faltaron las ocasiones en que fallaban simultáneamente las 3 vías, porque la frecuencia de transporte público no es mucha, y en particular el tren muchas veces pasaba con retraso por problemas técnicos o las infaltables huelgas.

Una vez llegado a la estación de Miramas, debía caminar por una especie de pueblo fantasma que a esa hora tenía casi todos sus negocios cerrados. La avenida Charles de Gaulle cambiando totalmente su pavimento… a un ritmo que no supera la cuadra mensual (no estoy exagerando, es la pura y santa verdad), pero el resultado es bastante mejor que la Alameda de Santiago.

Luego de unos 10 minutos de caminata se puede divisar el Liceo Jean Cocteau: una inmensa mole café que se confunde con el teatro del pueblo. Mis cursos de los martes… unos “angelitos” de Terminal (4º medio) que debía preparar para el BAC (PSU en Chile). Varios de ellos eran buenos alumnos, pero otros tantos aparentaban una edad mental inferior. Ese curso tuvo su clímax una tarde en que a partir de nada, una de las alumnas se paró arriba de una mesa para realizar un strip-tease, el cual por supuesto, no fue completo. Buen recuerdo.

Mis otros angelitos eran mis alumnos de Second (2º medio), que eran muy revoltosos y desordenados, pero simpáticos al fin y al cabo, incluso bailaron y cantaron fuerte “El león”. Y mis regalones eran los de Premiere (3º medio), que además de trabajadores (bien… la mayoría, pero no todos) eran chistosos, en especial una loquita Marion que bailó conmigo “La guitarra” de los Auténticos Decadentes.

Cuento aparte eran mis clases de los viernes, donde debía preparar individualmente a alumnos para su BAC oral. Fue difícil conocerlos más porque sólo los veía una vez, a excepción de unos pocos que pude examinar una segunda vez, constatando sus avances. A algunos les hacía ver fotografías con significados complejos de descifrar, y me sentía contento cuando algunos de ellos podían establecer relaciones no evidentes, más allá de lo descriptivo.

A otros debía escucharlos e interrogarlos respecto a ciertos textos, lo cual a veces era tedioso debido a la hora “post-almuerzo” en que el cuerpo se relaja y hay que luchar contra los bostezos de una tarea físicamente pasiva. Para mí fue más interesante –y si el tiempo lo permitía- inducir una conversación más amplia, donde pudieran expresar ideas de forma libre, creo que eso los ayuda mucho para comunicarse eficazmente en otra lengua.

Y cuento aparte fue mi participación virtual en el foro de internet creado por el profesor Nieto, donde intercambiábamos ideas de toda índole con los alumnos, pero que en rigor fue en un 90% con una alumna apodada yeh shen, a quien creo conocer más que a los demás alumnos.

Así transcurrieron mis días en el liceo Cocteau, y mi regreso era otra rutina: contemplar un grandioso atardecer o caminar bajo la lluvia, pasar junto al carrito de las pizzas Jean Pierre, vuelta por la avenida en eterna construcción, pasar a la tienda de revistas, hojear mucho y comprarme alguna edición de Fotografía… salir y ver desde lejos la baliza de las pizzas Bubu… sentarme en la estación por eternos minutos esperando no quedarme dormido para no perder el bus. Así transcurrieron mis días en Miramas, lentos, pesados, simpáticos y diversos.

Otro abrazo a todos mis ex-alumnos.

sábado, abril 14, 2007

Salas vacías


Dicen que cada lugar puede mantener parte de las energías de las personas que lo han frecuentado.
Ésta era mi sala en el Lycée Arthur Rimbaud de Istres, y cuando veo esta foto puedo imaginar y recordar distintas situaciones: risas, malos ratos, interés e indiferencia... comunicación verbal y no verbal. TCG, TCGRH, 1eCOM, 1eL1L2, TL, 2º4, 2º12, TES3... siglas sin sentido que para mí adquirieron sentido. Semanas pares y semanas impares. Llaves que abrieron pequeñas puertas a grandes mundos.

Una pantalla donde vimos películas: cortometrajes, sinopsis... el infaltable trozo de "Machuca". Mi laptop como herramienta fundamental. Los futuros inciertos de "La guitarra" de los Auténticos Decadentes. Las partes del cuerpo de "El león" de Willy Sabor. Fotos de Santiago, fotos de Isla Mocha, fotos de Valparaíso, fotos de Andacollo... fotos, fotos y más fotos. Juegos de ahorcados y de bachilleres. Reflexiones sobre la interculturalidad, la inmigración y la religión. Vi adolescentes sufriendo por amor, otros con problemas familiares y de salud, y una gran mayoría con sueños, ilusiones y la felicidad que dan las hormonas floreciendo.

"¿Cómo se dice je t'aime?" Se dice "te amo", pero también "te quiero", "me gustas"... en español tenemos más expresiones con distinto significado para esa simple expresión. ¿Será que los hispanoparlantes sabemos más de estos menesteres?
Recuerdo algunos pueblos indígenas que tienen muchas palabras para algo tan sencillo para nosotros como "Tierra".

La Tierra... algo tan grande se hace tan pequeño a veces, y las distancias parecen no existir ayudados por las bestiales tecnologías. Susurrando un poco de español y un poco de francés... todo está ahí. El mundo es un pañuelo... como el pañuelo de la musulmana que no quería entrar a clases sin él.

Ésta era mi sala de clases, la sala de arte, del arte del español, del arte del buen vivir. Un poco de mi energía quedó ahí... un poco de mis alumnos va en mi recuerdo.

"HOLA, SOY RODRIGO RATÓN", ese ratón de la leyenda de Buda, que va "un poco" más allá que el resto, sólo ese poco que basta para ganar. O eso espero... la esperanza no debe morir nunca.

Un abrazo a todos mis ex-alumnos.

Expresiones e inexpresiones

Ha pasado el tiempo, ayer hice mis últimas clases, y en mí quedó un dejo de nostalgia y satisfacción al haber "quemado" una etapa.

Despedidas, gestos de cariño de diversa índole, comentarios varios sobre mi vida en Francia, y quisiera rescatar sólo una idea que me planteó un francés: "Los habitantes del sur de Francia dicen ser más acogedores que en el resto del país... la verdad es que ellos abren los brazos para ti, pero no los cierran". Siento que de alguna forma, Diane también me ha dado a entender lo mismo, pues ella no es de esta región. Yo no lo tengo muy claro, no poseo muchos puntos de comparación, sólo sé que varias expresiones e "inexpresiones" me descolocan un poco, en una aparente torpeza al expresar cariño y relacionarse con los semejantes.

El mismo francés que me hizo el comentario anterior, me dio un fuerte abrazo de despedida. Claro, él lo sabe... vivió muchos años en Chile.

lunes, febrero 05, 2007

Precariedad


Algunas veces vuelo
y otras veces
me arrastro demasiado a ras del suelo…
Algunas madrugadas me desvelo
y ando como un gato en celo
patrullando la ciudad…
en busca de una gatita,
en esa hora maldita
en que los bares a punto están de cerrar,
cuando el alma necesita
un cuerpo que acariciar.


Era imperativo salir hoy, tenía ganas de correr para descargar mis tensiones emocionales, como acostumbro hacer en Santiago. Pero el frío me lo impidió. Entonces salí a patrullar la ciudad, y me encontré con el cine de Istres. Entré a ver Rocky Balboa, una mala película que tiene el legado de un mito, una serie de películas idénticas una de otra, pero que aún eriza los pelos cuando se escucha la música.

No era tan mala como para quedarse dormido, como sí me sucedió hace 6 años viendo “El placer de estar contigo” en el Normandie. Al menos fueron un par de minutos, una tarde después de una ardua jornada laboral, en una cita que terminaría… en una historia… una historia más.

Por estos lados, “el placer de estar contigo” es algo bien complejo, y si bien no me gusta generalizar, los franceses son personas notoriamente más frías que los chilenos. La barrera invisible se torna más gruesa porque no saben abrazar… sencillamente no lo hacen.

Hoy tuve ganas de abrazar a una francesa que en pocas frases me contó algo terrible de su vida, pero la impotencia de la barrera cultural no me lo permitió… tuve que tragarme la empatía, revolverla en el estómago y desear salir corriendo por no poder hacer más nada.

Y recordé a una amiga que le pasó algo similar… y recordé aquella que se llamaba como la de hoy, y que ocupaba sus días en hacer lo que ella pretende… y recordé el Paciente Inglés y la letra de su novela… y recordé lo efímero de la vida, y lo frágil de los lazos cuando no estás ni aquí ni allá… y cuando no hay abrazos.

Como quien viaja a lomo
de una yegua sombría
por la ciudad camino…
no preguntéis adónde.

Busco acaso un encuentro
que me ilumine el día,
y no hallo más que puertas
que niegan lo que esconden. (J. Sabina)

domingo, diciembre 17, 2006

Lamentaciones

Hace un mes, en un día viernes... escribí esto:
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Lamentablemente, hoy no andaba con mi cámara. Es un tanto molesto llevarla, mi mochila está llena con libros más el ordenador portátil; y como si fuera poco, está lloviendo.

Y cuando quieres mostrar algo y no tienes el registro gráfico, estás obligado a hacer el esfuerzo literario por dar a entender lo que viste. Es como lo que sucede cuando no tienes a nadie que hable español: estás obligado a expresarte en la lengua local… o enmudecer. C’est la même chose: cambiamos un lenguaje (visual) por otro (escrito).

La lluvia de hoy era débil por la mañana, aunque a ratos amenazaba convertirse en un diluvio. Y fue por la tarde, cuando le hacía clases a una bella chica en el liceo de Miramas, que los truenos se dejaron oír con toda su fuerza, mientras la sala era iluminada con los flash celestiales. Y siguió la copiosa caída de agua por un par de horas, tiempo en el que desarrollé mis clases de castellano, y que por esas gracias del destino, paró poco rato antes que tuviera que emprender la marcha de vuelta.

Fue así que caminé, como de costumbre, rumbo a la estación de buses que está a un costado de la gare de trenes. Para llegar, debía cruzar un paso bajo nivel, y para mi sorpresa… ¡Ooh! ¡Está inundado, igual que en Chile! En fin, resignación y a caminar hacia un puente o paso peatonal para atravesar la línea férrea. Continué por la calle que va paralela a los trenes, y nuevamente mi sorpresa… ¡La lluvia había destapado hoyos en la calle, igual que en Chile! Parece que estos franceses no hacen las cosas tan bien como pensaba… mmm.

Mis pasos no tienen prisa, pero son enérgicos. Atravieso la línea del tren, y busco alguna calle que me conduzca a la estación. Sigo mi instinto… y camino… y camino… y la calle está solitaria… muy solitaria. El paisaje ha cambiado algo, veo torres de alta tensión, una torre de agua… una bandada de pájaros. Creo que me equivoqué de camino. Más allá se ve una rotonda, y probablemente otra vía pueda conducirme hasta mi objetivo.

Pero todo sigue extrañamente solo. Veo un negocio que no parece ni cerrado ni abierto, y vende algunas cerámicas y flores. Aún no está oscuro, pero el Sol se ha escondido hace un buen rato, no es de día ni de noche, tal como creo ver algunos de mis sueños. A lo lejos el paisaje parece entre industrial y rural. Hace un rato que pasé las últimas casas, y camino al costado de un gran muro… la calle mojada.. y veo que estoy en medio de un cementerio. Estoy en la calle, pero tengo lápidas a ambos lados, sólo faltó que viera volar algún ser extraño, que existe y no existe, para pensar que estaba en un pasaje de realismo mágico. Y lamenté no llevar mi cámara.

Finalmente decidí dar la vuelta, y tras algunos minutos en que dejé que mi voz interna me dijera “Rodrigoooo, usa la fuerza”, logré dar con la bendita estación. Y al poco rato estaba en el bus. Y desde el bus pude ver que en realidad no es como en Chile. Ya había máquinas arreglando los hoyos de las calles, y seguramente el paso nivel anegado tenía sus minutos contados.

Y lamenté no llevar mi cámara. Creo que me compraré una de bolsillo.

sábado, diciembre 16, 2006

Ataques


Ataque de risa. A muchos de mis alumnos del último año de liceo, en preparación a su prueba de Bachillerato, les hago analizar fotografías de diversa índole. El viernes pasado, vimos distintas imágenes relativas a la muerte de Pinochet: celebración, desmanes y funerales.

Y cortesía de una amiga de mi madre, les he mostrado la fotografía que aquí presento, y que fue registrada en el frontis de la Biblioteca Nacional, en Santiago. El alumno que tuvo el turno de hablar de ella, Grégory, naturalmente va a lo que más le llama la atención: el rayado… “Podemos leer que un muro es escrito con Estamos vivos viejo culiao”. Y si bien siempre soy muy respetuoso con la pronunciación de los alumnos (no siempre es a la inversa cuando hablo en francés), en ese momento no pude aguantar… doy una carcajada que dura varios segundos, me llevo una mano a la cara… y tengo que pedirles disculpas. Pero es muy extraño oír una inocente voz de acento extranjero diciendo una frase tan chilena en relación a Pinochet.

Más tarde… en otra clase… una alumna tiene un ataque de risa que no puede detener. No sé qué le sucede… y tengo que dejar que salga de la sala por un rato. ¿Sería porque hablábamos de Bachelet?

jueves, diciembre 07, 2006

Tan lejos... y tan cerca


Pica… Tengo en mis manos un folleto con todas las actividades culturales en Aix-en-Provence. Son muchas, hay festivales de cine, teatro, música y un sinfín de cosas más. Y si bien Marsella no es tan movida al respecto como Aix, sí podemos encontrar oferta cultural… es cosa de buscar. Que decir de Arles.

Acá en Istres, con suerte tengo un cine y un teatro. ¿Festivales? No he visto ninguno. Hay una sala de eventos musicales donde pasan grandes y nacientes grupos de diversas tendencias, lo cual parece ser muy llamativo… pero es toda una odisea llegar a pie. ¿O acaso podré caminar por una oscura carretera sin berma en medio de la noche? Parece peligroso, sino suicida.

Siento que algo está pasando allá afuera, y que me lo estoy perdiendo… me siento un poco fuera de sistema porque estoy en un poblado pequeño y apartado… y sin auto. Es complicado acceder a la oferta cultural de esta manera, me siento un sudaca más fuera de lo establecido. ¿Por qué estoy en Istres si yo solicité ser asistente en Arles? ¿Por qué hay una asistente en Arles que no solicitó estar ahí? Ineficiencias del sistema creo yo.

Cuando pienso en esta especie de marginalidad cultural-artística a la que me veo sometido, es que le digo a mis amigos “no te creas tanto el cuento europeo”.

Y sí, escribo esto con pica, que más de alguien encontrará desubicada por todo lo demás que puedo obtener con esta estadía. Mi pica tiene su génesis en lo siguiente: en L’Usine, el centro musical del que hacía mención, se presentarán los Electric Ducks, banda local que tributa a los AC/DC, y veo casi imposible poder asistir. Tendré que conformarme con ver en Chile a los gorditos de Ballbreaker.

¿Cómo no tener pica si hace meses que pienso en hacer un documental sobre bandas tributo? ¿Cómo no tener pica si en menos de media hora de caminata podría, en teoría, estar en L’Usine? …….GRRRRR………..

miércoles, noviembre 29, 2006

Un chileno entrado en carne

El proceso de escribir sobre las vacaciones y de convertirlas en artículos multimedia para este blog, resultó trabajoso e incluso lento. Esto se debió a dos cosas: por una parte, quería entregar algo bueno, y que por lo mismo debía demandarme tiempo y cabeza. No sé si logré el objetivo, pero al menos sé que le puse empeño, y eso reconforta.

El segundo motivo fue que tras las vacaciones caí en una especie de letargo, en un ensimismamiento con sentimientos de nostalgia, ante una natural respuesta del cuerpo de “chanta la moto cabrito”. Para el equilibrio, luego del Yang, viene el Yin… o como se dice por ahí, “Necesitaba vacaciones de mis vacaciones”. Muchas reflexiones dieron vueltas en mí sobre los temas de familia después de ser espectador de la cohesión y diferencias en el grupo de Camilo. Pensaba en lo trascendente que puede ser tener hijos… cosa que ha sido para mí fuente de cuestionamientos, y que como muchos de mis cercanos saben, por ahora (ni por mucho tiempo… indefinido) no tengo la más mínima intención de dejar descendencia en este mundo. He tenido ganas algunas veces… pero se me han pasado rápido.

Por supuesto que en toda esta forma de pensar hay una relación directa en cómo viví mi infancia, y en particular, cómo ha sido el vínculo con mi madre. Me he acordado mucho de ella… se le echa de menos.

Y bien… para terminar el tema vacacional pre-ensimismamiento, tuvimos una llegada a Marseille sin novedades. En una kilométrica fila (normal, por ser el último día de vacaciones), compré mi pasaje a Istres, mientras Camilo hacía lo mismo para Digne-les-Bains. “Ya nos tendremos que ver en Digne”, le dije al despedirme.

Monté el tren con la extraña sensación de estar volviendo a casa. Digo extraño, porque no es mi casa… pero de cierta forma sí lo es. Fait comme chez toi, me ha dicho Diane más de una vez, es decir, Haz como en tu casa. Sentía que volvía a algo más familiar, un refugio con espacio propio, el lugar donde naturalmente tendería a este desplome post-vacacional.

Al llegar a Istres experimento la felicidad de haber hecho un buen viaje. El día está lindo, pasamos mediodía, y se respira la tranquilidad de un pueblo en día domingo. Al salir de la estación, se me acerca un lolo y me pregunta si soy de la ciudad. Titubeo un momento, pero con un pequeño e inocente orgullo le digo que sí. Entonces me pregunta si el bus pasa día domingo, cosa de la cual no tengo la más mínima idea. “Desolé, je ne sais pas. Je suis ici depuis un mois”. El lolo es buena onda, y me pregunta si soy italiano. Le digo que no, que soy chileno… de Sudamérica… me responde en español: “¡Aah! Yo sé poco español, mi novia en España. Chili es bien… muy muy bien comida, ¡Chili con carne!”. Yo sólo sonrío y le hago un gesto de aprobación, no tengo ganas de enmendar un error tan común como éste: muchos jóvenes franceses piensan que el plato típico de Chile es el CHILI CON CARNE, aquella “ajiesca” comida mexicana que se llama como nuestro país, y que hoy compré preparado y enlatado en Géant Casino, para constatar de una vez por todas que tan picantes somos los chilenos.

jueves, octubre 26, 2006

Por los caminos del cielo

No sé por qué será. Recuerdo cuando vivía en el departamento de la Desi, que a veces por las tardes veía a lo lejos como pasaban los aviones, recién despegando o por aterrizar en el aeropuerto de Santiago.

Por supuesto, muchas veces he visto pasar grandes aviones por sobre mi cabeza. Pero nunca antes vi que dejaran marcado un camino en el cielo. Los aviones en Chile tienen un vuelo limpio. ¿Por qué? ¿Será acaso que en Francia le meten más chala al avión? ¿O será un combustible distinto? ¿O tal vez es una señal de alerta para otros aviones?

Cuando espero por largos minutos el bus en Miramas, para volver a Istres, los contemplo con calma, y a veces hay dos o tres muy cerca. Y crecen. Y desaparecen.

Quien sabe. No sé si tendré una pronta respuesta, por ahora sólo admiro estos caminos, los mismos por los que un día -hace un mes- vine… por los mismos que un día volveré a mi tierra.

miércoles, octubre 25, 2006

Señor… ¿Cómo se dice…?

Aunque algunos creen que vine a puro pasear -o a hueviar- (y así pareciera para quien ha leído hasta ahora), y si bien he aprovechado cuanto he podido, lo cierto es que el objetivo de este viaje es… trabajar! Por eso ahora hablaré de lo que no he escrito hasta ahora: las clases.

Luego de la bienvenida y seudo-capacitación en Marsella, vino una semana algo errática, donde esencialmente fui a presentarme a los cursos donde haría clases. En algunos fue decir simplemente “Hola, me llamo Rodrigo, vengo de Chile… de Santiago, que es la capital… soy fotógrafo, estudiante de cine documental… y estoy muy contento de ser vuestro asistente de español hasta fines de abril”, tras lo cual, con algunos grupos casi se sentían volar las moscas… pero otros llenaron la hora de clases con preguntas: ¿En Chile hay dictadura? ¿Es muy diferente a Francia? ¿Le ha gustado Francia? ¿Qué le han parecido las francesas? ¿Cómo son las chicas chilenas? ¿Cuál es el deporte nacional? ¿Hace mucho frío en Chile? ¿Cuánto dinero gana una persona en Chile? … ¿Cuántos años tiene? ¿Cuántos hijos tiene? ¿Tiene novia?......... en fin, el tipo de preguntas dependía de la personalidad del grupo, y también del establecimiento: el liceo de Istres corresponde a una clase social donde los niños son más aplicados y se suelen comportar en clases. En cambio, en el liceo de Miramas, son más desordenados y pelusones, y por ende en algunos grupos las preguntas fueron más puntudas.

El caso extremo fue en un curso de Miramas, donde uno de los cabros, no sé si haciéndose el gracioso, o si realmente era maricón, me empezó a adular “Es usted muy guapo”, “Que bellos ojos tiene”. Al principio quedé medio pa’ dentro y sólo le dije “Gracias”, pero después tuve que pararle los carros. “¿Podemos salir a cenar?”…ya era mucho ¡Que sea podría haber sido una de las alumnas la que me decía todo eso! Ya me daban ganas de decirle “Deja de weviarme maricón culiao!”. Pero la profesora intervino y le rayó bien la cancha. Me llamó la atención que los compañeros reían a veces con sus intervenciones, pero al parecer lo gay era natural para ellos. Bien si es por la tolerancia… mal si es por molestar.

El caso opuesto ocurrió en Istres: en uno de los cursos que debía hacer clases un día, había salido ese día a un museo o algo así. Pero había dos niñas que se habían quedado haciendo un trabajo, y la profesora me dejó hablando con ellas; el objetivo era simplemente tener una conversación, que practicaran la lengua española. Charlotte se llamaba una de ellas, y dominaba bastante del idioma. La otra no recuerdo su nombre… pero da igual. Pasaron rápidamente los minutos de una conversación muy relajada, y como era la primera vez que estaba a mediodía en el liceo, les pedí que me enseñaran el sistema del almuerzo en el casino escolar. Entonces la conversación continuó mientras comíamos… y ra… no supe más de ellas… hasta esta semana.

Resulta que François, el profesor coordinador de español, me estaba indicando que por un problema de horarios no podría hacerles clases a un grupo del día jueves, precisamente el de estas niñas. Estaba explicándome eso, cuando llegó la profesora de ese curso, y nos dice que SÍ tengo que hacer esa clase, porque las alumnas solicitaron que quieren practicar el español con el chileno. ¡Bien! Me puse contento, y vi un gesto de aprobación de parte de los profesores… era un buen comienzo.

Y así fueron pasando los días, y tras las presentaciones con serie de preguntas hacia mí, vinieron las clases donde yo ya tendría que estar solo con los cabros. Y a cada grupo les hice una dinámica que aprendí en la Escuela Verde del Canelo de Nos: cada uno debía pensar una palabra en español -un animal, vegetal, cosa o sentimiento- cuya primera letra coincidiera con la primera letra de su nombre. Yo comenzaba: “Hola, me llamo Rodrigo Ratón”. Luego otro me saludaba: “Hola Rodrigo Ratón, me llamo Floriane Flores”; y el segundo: “Hola Rodrigo Ratón, hola Floriane Flores… me llamo Jeremy Jugador”. Un ejercicio de memoria y pronunciación, que por todos fue bien recibido y objeto de risas, en especial cuando le tocaba el turno a los últimos.

Tras esto, los hacía hablar más de si mismos: sus gustos, aficiones, lugares favoritos, su familia… etc. “Señor, ¿Cómo se dice gentil?”. “Se dice… gentil”… bien, empezamos con preguntas sencillas de vocabulario. “Ratón, ¿Cómo se dice hôtesse de l’air? … entiendo bien la primera palabra, pero la segunda me suena a nada. “De los aviones”, me explica… “Aaah! Eso se dice azafata o aeromoza”. Uf… salí del paso con varias preguntas de vocabulario, pero a más de una tuve que decir “No sé, piensa en otra manera de decirlo”.

Y el último curso que tuve esta semana, justo antes de las vacaciones, los interrogué sobre las actividades que harían en este periodo. “Rodrigo, je vais faire dodo chez mon amour”. Yo suelto una carcajada, y le explico que en Chile faire dodo se dice “hacer tuto”. Otra niña interviene: “Profesor, van a hacer hijos”. Yo sonrío y miro al joven aludido, el pololo de esta chica. Él no quiere abrir la boca… por lo visto ahí manda calzón.

En resumen, la he pasado muy bien en las clases. He sido bien recibido por los cabros, y voy a tener que usar mi creatividad para que siga siendo así, sin que se suban por el chorro.

Y la foto del principio… no tiene nada que ver con el tema. En los liceos no se pueden tomar fotos. Es un tema complicado, y tal vez tema para otro artículo.
La foto es en Marsella, frente a los tribunales de justicia. Me la tomó la Marjorie, el día que me acompañó a comprar mi flamante trípode Manfrotto, el cual me servirá para mi documental… tema también para futuros reportes. Por ahora, me esperan Lyon, Chateaudun… y Paris.