sábado, diciembre 16, 2006

Ataques


Ataque de risa. A muchos de mis alumnos del último año de liceo, en preparación a su prueba de Bachillerato, les hago analizar fotografías de diversa índole. El viernes pasado, vimos distintas imágenes relativas a la muerte de Pinochet: celebración, desmanes y funerales.

Y cortesía de una amiga de mi madre, les he mostrado la fotografía que aquí presento, y que fue registrada en el frontis de la Biblioteca Nacional, en Santiago. El alumno que tuvo el turno de hablar de ella, Grégory, naturalmente va a lo que más le llama la atención: el rayado… “Podemos leer que un muro es escrito con Estamos vivos viejo culiao”. Y si bien siempre soy muy respetuoso con la pronunciación de los alumnos (no siempre es a la inversa cuando hablo en francés), en ese momento no pude aguantar… doy una carcajada que dura varios segundos, me llevo una mano a la cara… y tengo que pedirles disculpas. Pero es muy extraño oír una inocente voz de acento extranjero diciendo una frase tan chilena en relación a Pinochet.

Más tarde… en otra clase… una alumna tiene un ataque de risa que no puede detener. No sé qué le sucede… y tengo que dejar que salga de la sala por un rato. ¿Sería porque hablábamos de Bachelet?

3 comentarios:

Ismael Cortés dijo...

Jajaja. El malo de mi tío, muy chileno él, cuando venía con su esposa, muy francesa ella, le enseñaba los garabatos, pero no su significado. Debe haber sido muy chistoso haber escuchado: "deme un kilo de papas por favog hueon conchatumagre". Picardía de exportación de mi familia, fue un humor que yo no vi nunca en el poco tiempo que estuve allá.

Abrazos, veo que estás hecho un genio.

Ismael.

Rodrigo González Lillo dijo...

A mi maestro chino de Tai Chi le hicieron la siguiente talla:

Cuando estaba recién llegado a Chile, sus primeros alumnos de la rama de Kung-Fu, le enseñaron algunas palabras para expresarse mejor. Así fue que un buen día, una señora muy bien arreglada -una vieja cuica-, llegó muy ceremoniosa a la Academia para tomar clases con este místico señor. Ella lo saluda con respeto... él muy contento le dice..."Aaah! Conchetumareeeee!!!".

PLOP! Bromitis Chilensis

Rodrigo González Lillo dijo...

Olvidé agregar que el ataque de risa vino a mí momentos más tarde: cuando almorzaba solo en casa, recordé la anécdota y reí fuerte... reí mucho y fuerte... como loco que se acuerda de sus maldades.

Con suerte no me atoré.